sábado, 25 de abril de 2009

Periostitis (3ª Parte). Prevención II



Exceso de carga:
La carga global que nosotros generamos en los apoyos depende del peso que tenemos, y de la cantidad de apoyos que hacemos. Multiplicando estos 2 factores, podríamos calcular el número de kilogramos que nuestras apoyos absorben en una sesión.
Un par de kilos de sobrepeso, pueden suponer un incremento muy grande de la carga, pues el número de pasos es muy grande, y esto eleva mucho el resultado.
Si tenemos un peso excesivo, lo ideal sería buscar medios de entrenamiento en los que no hubiera que impactar en el suelo para coger la forma y reducir el peso hasta un nivel prudente para poder empezar a correr.
Las caídas de los saltos multiplican nuestro peso, y la carga de entrenamiento se eleva. Un exceso de saltos, por eso, puede producir periostitis.
Se puede reducir el impacto en las primeras fases del entrenamiento, saltando a puntos elevados, para reducir la repercusión de la caída; y hacer los saltos sobre superficies blandas (hierba, colchonetas, arena, etc).
Respecto a la carrera, es evidente, que un exceso de minutos o kilómetros de trabajo pueden subir la carga de los apoyos.
Relajación muscular:
Estirar los músculos afectados, disminuye la presión sobre el periostio.
Los estiramientos deberían ser suaves y sin brusquedades, para evitar generar más tensión en la zona. Bastaría con encontrar posiciones en las que el músculo estire sin dolor, con moderada tensión y durante 10 – 30 segundos.
- Estiramiento sentado sobre los empeines
- Sentado, estirar las piernas con las puntas de los pies hacia dentro, presionando un pie sobre otro.
El masaje de la pierna tras los entrenamientos nos ayuda a relajar la musculatura y a facilitar el riego sanguíneo, lo que permite la rehabilitación de los tejidos dañados.
Hasta aquí, llegaríamos con la prevención de la periostitis. El próximo capítulo explicará la metodología para superar el problema una vez que se ha producido.

No hay comentarios: